9 abr 2012

A 35 mil Pies de Altura

Con ese impulso que necesita un avión para alcanzar más de 35 mil pies de altura y dejar atrás el suelo... así mismo dejaba atrás a mi madre quien seguramente estaría llorando, a mi padre triste también, pero al mismo tiempo feliz y con ese rostro serio donde uno nunca sabe exactamente como se siente. A mi hermana que entre lágrimas abrazaría seguro a mi madre diciéndole que todo estaba bien. Dejaba atrás a mis amigos y a mis enemigos, a mis hermanos que estaban en sus respectivos trabajos a quienes imagino ahora preocupados y felices también. Dejaba atrás a quienes no podían creer, que yo; alguien que quizás estaría estancado en sus sueños, estaba ahora viajando rumbo a un país al que jamás había pisado y con el que hace muchísimo soñaba.


Atrás, bajo el sonido del avión al despegar, seguido de un fuerte dolor de cabeza, viendo como cada vez mas pequeño se hacía mi hogar, el barrio a lo lejos, donde jugaba de pequeño, seguro mi madre veía el avión tan distante, deseando que todo me vaya bien. Durante ese fuerte dolor de cabeza seguido de un mareo atroz, apretaba fuertemente la mano de mi esposa, fiel compañera que día a día me llena de ánimos, que en ese momento tenía un rostro bañado de emoción, volver a su tierra después de casi un año, su paladar saboreaba los exquisitos platos que hoy saboreo yo.


Miraba las nubes, aquellas que el cielo de Lima la Gris no te permite ver, mi inquietud de niño hacía que me moviera en el asiento y viera a cada instante la ventana, parecía que veía el mar, quizás ya estábamos lejos de Perú. Veía a mi esposa que buscaba una emisora radial y que para felicidad nuestra había también de Heavy Metal. Volteaba a ver si aún podía ver mas, recordaba también aquel sueño extraño que espero algún día terminar de escribir, donde viajaba colgado de unos globos en busca de la bruja del atardecer. Trataba de llenar mi mente de pasajes bonitos esperando que mi madre pronto se tranquilice, y es que no es culpa nuestra ni de ella; que sea una madre tan sobreprotectora. Me reía incluso de muchas de las cosas que pasamos en Lima. Que es lo que me espera? –me preguntaba mientras veía sonreír a mi esposa. Solo espero no defraudar –respondía en silencio; devolviéndole la sonrisa.


El sonido del avión rápidamente se perdió entre mi imaginación, tomaba fotos lleno de emoción. Quizás Vania estaría preocupada por la comida ya que lamentablemente no sería un buen mexicano; debido a que el picante, el nopal y uno que otros ingredientes no están en mi menú. Preocupada también por como me sentiría, por como me trataría México, preocupada por como lograríamos salir adelante. Preocupaciones que nunca faltan cuando puedes mirar con amor, paz y tranquilidad a los ojos del ser que amas. Las preocupaciones son normales, lo anormal sería paralizarnos ante ellas.


La azafata se acercaba a ofrecer el desayuno, había pasado rápidamente la primera hora, esa timidez extraña, que me paraliza; hacía que Vania pidiera por mí, y es que pienso que a veces pudiera enojarse conmigo por no ser tan firme y tan seguro de mi mismo. Espero algún día cambiar. Luego del desayuno las horas fueron lentas, bromeábamos mientras veíamos más y más nubes. Preparaba mi discurso pues conocería personalmente a mis suegros, que quizás ya enrumbaban al aeropuerto a recibirnos, recibía por quinta vez las instrucciones de mi esposa, que me repetía una y otra vez sobre los peligros de ayudar a alguien en el aeropuerto. Las horas lentas hacían que el sueño nos invada. Y al cabo de varias horas podíamos ver lo que sería el Popocatépetl, ya estamos, le dije, ya llegamos, nos despertamos de emoción, ya falta poco.


Veía algo que contradecía lo ya escuchado, aquellas historias de la abundancia de arboles, no fue lo primero que nos recibió sino un largo tramo de terral, Pero la imagen cambió. Poco a poco divisábamos con exactitud mas detalles de mi nueva tierra, muchos arboles, al parecer un orden en las calles y muchos edificios. El piloto anunció la llegada y avisó que estábamos próximos a aterrizar, seguidamente las azafatas comenzaron a hacer movimientos extraños, que luego Vania me explicaría que nos mencionaban las rutas de evacuación. De pronto la película Destino Final vino a mi mente, la cual regresaría a la normalidad después de aquel giro efectuado por el avión para aterrizar. El sonido de las llantas tocar el suelo nos daba un alivio y la emoción por conocer se abría ante mi, sin palabras, sin saber que decir, sin saber...


Después de 6 horas de vuelo y quizás 1 hora de trámites migratorios las puertas del terminal 2, se abrían para mostrarnos a mis suegros esperándonos, muy elegantes y a la abuelita de mi esposa, a quien con mucho cariño digo también: mi abuelita. Luego lo demás fue silencio, por parte mía ya que no soy bueno entablando conversaciones pero después; lo que siguió fue probar las tortillas, el tequila y conocer a los demás miembros de mi nueva familia. A quienes desde el primer día que los fui conociendo, sea virtual o en el plano real, les estoy eternamente agradecido por abrir sus brazos a este desconocido, un desconocido que simplemente espera no defraudar...

27 dic 2011

Visa por Nuestro Sueño

¿Es tan difícil una visa para México? Creo que una visa para cualquier país es difícil si no tiene uno los recursos o requisitos que nos piden; en mi caso así parecía.



Eran ya finales de agosto si mi memoria no me falla, la hermosa noticia del boleto de avión había llegado como regalo de navidad adelantada, era el momento de comenzar a alistar lo que sería más adelante la solicitud de visa de turista para reunirnos con la familia que en México nos esperaba. Los miedos y angustia se disfrazaban con emoción en cada beso que nos dábamos. Gracias a mis suegros la posibilidad de verlos, de conocer a la familia y también de conocer su cultura estaba próxima. Parecía no ser tan difícil, pero esa idea pronto nos daría muchos problemas.


Primero nos pedían el boleto de avión, lo cual ya teníamos; luego debíamos demostrar solvencia económica dando el reporte de tarjetas de debito y crédito internacionales de los tres últimos meses, llenar un formulario y presentarse a la entrevista con el cónsul. Grande fue nuestra sorpresa al revisar nuevamente la página del consulado mexicano en Perú, habían quitado el requisito del boleto de avión. Los nervios de fallar se asomaron, el miedo de que quizás el boleto mío se pierda por negarme la visa se hizo fuerte, no queríamos que eso pasara, pero era algo que podía suceder. Ya no era necesario el boleto, posiblemente porque era algo injusto comprar un boleto para después perderlo si la respuesta era negativa, nos quedaban meses para poder solucionar nuestros miedos y arreglar nuestros papeles ya que nuestro viaje estaba planeado para los primeros días de diciembre. Yo como siempre elegí no decir nada a mis amigos y mi gran mal que es la dejadez comenzaba a angustiar a mi esposa –quisiera arrancarme ese mal. Fui a los bancos a realizar unas consultas ya casi no faltaba mucho pero teníamos problemas allí, mi poca experiencia, y creo yo, que muchos de mis compatriotas padecen de ese mal, me hacían un candidato a ser rechazado. Esa mala costumbre que tenemos de desconfiar en los bancos o el guardar nuestro dinero debajo del colchón o en algún libro o de no tener tarjetas de crédito pues algunos se endeudan hasta los dientes y otros simplemente preferimos pagar en efectivo me hacían no tener una tarjeta de crédito internacional. El hecho de no tener una gran deuda o alguna casa a mi nombre que avalase mis gastos turísticos nos hicieron tomar la decisión de una vez más pedir ayuda. Mis suegros nuevamente, muy gentiles, nos volvieron a ayudar, hicieron una carta de invitación para exonerarme de esos requisitos que no tenía, aunque mi tarjeta de crédito decía visa, me enteraba que existían las visas nacionales y las internacionales la cual yo solo tenía la primera.


Mi esposa hacía el seguimiento de la carta mientras yo trabajaba o esa maldita dejadez juntada a mi atención dispersa me hacía hacer cosas que en realidad no importaban. Ella pensaba que no quería viajar y eso me ponía triste pues con todo mi corazón deseaba hacerlo y estar a su lado. Mi madre quizás se esperanzaba en la idea de que me negaran la visa pero sé que estaba feliz de que tuviera la oportunidad de hacerlo, muchos se sorprendían que estuviese a punto de viajar; quien día decían algunos con un tono en sus voces de poca fe. Faltaba poco para el mes importante y mi esposa aún nerviosa por no tener respuesta de México, mostraba su ansiedad y no solo eso; si no también el temer de que yo me sintiera bien o si me gustaría el país, sus comidas y costumbres. Mi jefe había tomado la noticia de que me iría no de buena manera pero estaba dispuesto a dejarme ir, me daba la seguridad de que si las cosas no salieran tendría las puertas abiertas para volver a trabajar. Era ya fines de octubre y la carta tenía respuesta debía acercarme al consulado para la entrevista final con el cónsul, los nervios y las preguntas se comenzaron a levantar.


Ya con los papeles listos e impresos llegó noviembre después de una despedida organizada por mi jefe, una tarde-noche que compartí junto con mi esposa, despidiéndome de mis amigos que dejaría y recibiendo todos los ánimos y las buenas vibras por parte de ellos. Ya de vacaciones comenzaba a estudiar algo de historia mexicana, algunos santos, comidas típicas y lugares que visitaría; todo lo que posiblemente me pregunten en la entrevista, nuevamente mi esposa se preocupaba pues me veía un poco flojo en mi estudiar. Yo por alguna extraña razón dejé de tener temor y preocupación, como si supiese que el resultado sería positivo. Ya comenzaba a despedirme de algunos amigos y soltar la información a los más cercanos, no me gustan las despedías y mucho menos cuando no se sabía aún si viajaría o si volvería.


La fecha de la entrevista llegó y para variar por mi descuido nos amanecimos llenando un formulario que debía presentar, mi esposa siempre al pendiente me reclamaba mi dejadez y con gran habilidad logramos llenar y firmar para llevar todo listo. Llegamos temprano pues la cita era para las 9:00 am. Yo entré y ella me esperaba afuera, veía a mucha gente y unas ventanillas como de Bancos que recibían la documentación; yo esperaba mi turno, con los papeles que debía presentar, fue cuando miré nuevamente la pantalla que vi que tocaba mi turno, en ese momento tenía grabado solo dos cosas que había memorizado olvidando todo lo estudiado: Viaje familiar y turístico. Me acerqué miró mis papeles firmó; ¿motivo de viaje? –me preguntó. Respondí con seguridad y nervios luego de eso me tomaron una foto y me dijeron que vuelva en 2 días. Salí, mi esposa fumaba y tomaba su Coca Cola, decidimos pasear. El día final llegó, fuimos nuevamente temprano, me esperó nuevamente afuera del consulado, fumaba seguro, me senté, a algunos les decían que debían llevar una solicitud a algún lugar y a otros les devolvían su pasaporte, yo sin entender quien era el que estaba aceptado y quien no. Me tocó a mi y me acerqué, me entregaron mi pasaporte, no me dijeron nada, solo dije gracias y salí a buscar a mi esposa. No había abierto ni sabía si estaba aceptada o no la visa, la encontré caminando por unos cigarros, volteó a verme y le puse rostro de tristeza, se acercó temerosa y le dije… “Aquí está amor, ahora ya podemos viajar”.


Quizás tuve suerte y el cónsul se enfermó o quizás no preguntaban nada o por ser navidad nos facilitaron las cosas o tuvimos alguna ayuda extra; no sé. Solo sé que nada de esto podría haber sido real si no hubiera sido por el ímpetu, esfuerzo, templanza, fe y amor de mi esposa y por la generosidad de sus padres, de quienes estoy profundamente agradecido. Ahora me toca a mí conocer la cultura Mexicana y conocerlos a todos. Ahora nos toca seguir avanzando a donde tengamos que llegar siempre tomados de la mano siempre viéndonos a los ojos y sonriendo, besándonos y diciéndonos cuanto nos amamos y cuanto seguiremos luchando.



P.D. TE AMO.

6 dic 2011

La Mirada del Nuevo Viajero



¿Por qué he escrito en años anteriores? -Me he preguntado tantas veces, como pocas en momentos de divagación y trabajo cansado.



¿Por qué has dejado de escribir? –me preguntaba mi esposa, con mirada preocupante como si algo estuviese mal.

Pero nada estaba mal, simplemente escribía porque como una vez, años atrás dije; quería liberarme, romper cadenas y volar, quería agradar a las personas y quería agradarle: conversar con dios. Inventaba y falseaba o simplemente maquillaba un recuerdo como el final o la historia que hubiese querido… Pero… todo eso cambió, la luz al final del túnel llegó, el amor apareció y aunque siempre creí que era débil el tiempo me demostró y nos demostró que los sueños podían ser realidad. Que se puede luchar contra la distancia, contra la sociedad que te dice que hacer y que no, contra aquellos que no quieren que los sueños se hagan realidad y así fuimos creciendo, y así supimos luchar.

Pero una vez juntos dejé de escribir y publicar tan seguido, nada estaba mal; todo estaba de maravilla, era el tenerte entre mis brazos y al fin besarte cada día al despertar, al salir a trabajar y al dormir. Eran todos nuestros días juntos que me enseñaron a ya no inventar historias ni maquillar, había dejado de escribir tan seguido por que te tenía y te tengo a mi lado. Volver del trabajo y pasar todo el tiempo contigo, esa bendición bendita de que seas mi esposa que prefería estar de la mano contigo que estar en los teclados, escribía para ti cuando estaba contigo ya no había por qué publicar.

¿Hoy por qué escribo? Pues ahora mientras tu trabajas y preparas tus materias el tiempo libre me enseña nuevamente a divagar y a expresar mis días a través de las letras que nuevamente comenzaré a publicar.

Hoy; a quien se dé el tiempo de leer estas líneas a través del mundo mágico de la internet le estaré agradecido y honrado de que se tomen el tan valioso tiempo, que siempre vuela ante nosotros. Sepan; que si algo que aquí encuentren y les sirva en la vida, me sentiré tranquilo de saber que al menos pode ayudar de una manera u otra. Nuevamente regreso al Blog que he abandonado innumerables veces y que poco aquí se encuentra. Hoy en esta nueva tierra de la cual estoy dispuesto a aprender y a crecer junto a ti, en una nueva etapa nuestra y de quienes también están en tierras nuevas iremos aprendiendo y luchando por que la batalla aún no termina. Hoy de la mano, juntos y sonriendo lucharemos y creceremos hoy y ahora en tu hermoso país. México Mágico gracias por recibirme tan bien.

9 may 2010

De Vuelta al Ruedo

Había olvidado que cree este blog para poder leerte a ti y que sin embargo no pude hacerlo pues en ese entonces el internet no era precisamente para mí. Quizás debió de ser así, alejarme o simplemente no mirar lo que tratabas de decirme. Pasó de todo, pero tú seguiste en pie y me animabas a seguir, aunque por dentro te habías rendido. Al final fuimos casi iguales pues yo también me rendía y aunque lo ocultábamos, pues nunca nos rendimos de verdad.

Recuerdo que una vez te dije que el amor no era el que fallaba, sino más bien eran las personas las que lo hacían. No sé si tendré razón en ello, pero sé que la vida es difícil de explicar pero fácil de contar. A veces tener un pasado cuenta y a veces no importa siempre y cuando ese pasado no se convierta en un agujero negro al que no se le quiere hacer frente. Y sé que vendrá un día en que quienes quieran hacer mal utilizaran lo que llaman mi pasado para destruir lo que vamos construyendo a punta de amor, sueños y esperanza. La envidia quizás, pues simplemente no consiguen entender qué es el amor de verdad. Al final solo tendrán palabras sueltas que pueden ser modificadas como aquellos que leen solo un párrafo de la biblia para decir que dios exige el diezmo y te ocultan la parte en la que Jesús les dice lo que ya todos conocemos: Denle al César lo que es del César.

Comencé a leer nuevamente mis escritos recordando frases que sacaba de uno que otro lugar y que por un tiempo consideraba una copia, aun sigo creyendo que me falta mucho pero me gustaría tanto decir que estoy listo para publicar los que tanto he deseado escribir. Pero si aún no lo hago ha de ser por alguna razón. Al leer algunos escritos que me enviaste pude darme cuenta que sin querer te iba haciendo daño, pero era algo que tenía que hacer, liberarme de las cruces que me impedían avanzar, llegar a ti sin culpas y la única forma de hacerlo era a través de mis historias que salían de un corazón dolido por el abandono y confusión. Ya decía yo que por alguna razón no le ponía nombre a ninguna descripción. Mi mensaje no fue bien entendido aunque mejor dicho no me deje entender bien y era por que trataba de ocultarte y ocultarme lo que realmente sentía por ti. Es por eso que confundía con estrellas las luces de neón, confundía las señales presuroso por encontrarte, pero dicen que no hay mal que por bien no venga. Esos errores y abandonos me dieron la fuerza para ahora afrontar la distancia que hoy, los países, nos separan. Yo que en un tiempo creí que era necesario tocar para amar y que sin embargo decía que el amor no tenía limites. Ahora con esa fuerza de cicatrices que son como mis medallas que llevo con honor de batallas perdidas es que puedo amarte y esperarte. Un amor diferente al que creí dar en distintas oportunidades y es que ahora entiendo por que confundía las señales, cada quien que se acercó a mi; tenía algo de ti. No trato de justificarme ni explicarme no trato nada más que decirte que mi amor por ti crece cada día que pasa y que cada día nos enfrentamos a la cruel distancia que hoy nos separan.

Hace casi un año que tú me hiciste volver de ese letargo en el que quise estar porque simplemente ya no quería luchar más. Recuerdo que no recibí tu saludo de cumpleaños y pensé que de mi ya te habías olvidado, en ese lapso de querer volver el dolor del abandono volvió a mí, pero luego volví a ser feliz dándome cuenta que necesitaba tanto de ti, pero aun sin tener ese valor de expresártelo.

Hoy he vuelto a recordar cómo nos conocimos, como nos buscábamos y como viajábamos al único lugar donde nadie podía hacer daño. Se burlaron de ti como se burlaron de mí pero ahí estábamos forjando nuestros pasos para estar, al fin, juntos. Espero tu llegada pues he vuelto al ruedo de la vida gracias a ti y gracias a ti siempre luché en pié. Tardé mucho pero una vez alguien me dijo que nunca se llega tarde; que simplemente se llega a la hora que se tenía que llegar. El amor se manifiesta de distintas maneras porque simplemente el amor ES. El pasado ya pasó, el futuro es incierto, pero el presente es un regalo; es por eso que se llama presente

P.D. TE AMO VANIA

29 oct 2008

Comenzando a Caminar

Años atrás tenía el corazón latente por crearme un blog, quería ser parte de este mundo. Lo cree y rápidamente lo abandoné; como casi todo que comienzo. Pero aquel, casi todo, me hace recordar que aún escribo, pensando que algún día completare un libro; que fácil es soñar. Decidí comenzar y publicar aquello que escribo y decidí reactivar mi cuenta hoy 2 años después si mal no recuerdo. No busco ser famoso ni mucho menos agradarle a la gente que quizás nunca conoceré, no busco que piensen que soy un escritor ya que soy conciente que sólo soy un aficionado. Yo únicamente quiero ser libre, cada vez que algo me pasa y me pasa lo que me pasa, pues mi alma comienza a dirigir cada tecla, cada palabra, letra y/o espacio. Estoy aquí queriendo ser libre, queriendo escribir y ayudar; queriendo caminar. El amor mata pero también libera, me siento obligado a aceptarlo. Comienzo nuevamente a caminar, comienzo nuevamente aquello que las personas llaman “una etapa”, para mi una vida. Soy un tipo quizás difícil de entender pero fácil de comprender. Soy un tonto que cometió muchos errores y que ahora los comienza a pagar, soy un tipo común y corriente. Amo sin miramientos, sin peros y sin mentiras. Pero eso no sirve del todo. Me refugiaré como siempre lo hice, entre líneas y publicaciones. Tengo muchos sueños, pero uno, es algún día terminar un libro. No espero agradar y se que recibiré duras criticas pero así aprenderé y veré lo que me falta. A quienes lean esto solo les puedo decir: Gracias por tomarse un tiempo, un momento, un instante; gracias y que dios les bendiga. Sonrían, luchen y sean felices. Hoy he decidido comenzar a caminar. Caminare y cuando tenga que correr lo haré. Soñaré pensando que en pronto las cosas cambiaran y si nunca llegan a cambiar pues seguiré soñando igual por que soy un soñador, y por que soy un guerrero antiguo. Al ver parte de mi pasado y al recordar mi presente comienzo a darme cuenta que cada día es un apredizaje mas, es una bendición... Llegará un día en el que el desierto borré mis huellas... y mis historias se pierdan en el olvido. Amen. Se que te he de encontrar...